miércoles, 11 de agosto de 2010

Comprando Auto

Comprar un auto es todo un cuento. Primero, hay una gran cantidad de páginas en Internet que te permiten vitrinear sin salir de la casa. Traten de buscar uno que este cerca de sus casas miren que autos acá sobran (los tacos son inhumanos). Para esto todas las páginas tienen una opción para poner el código postal donde uno vive (es increíble lo que uno usa esto acá y lo útil que es) y las millas a la redonda que uno quiere. Les sugiero que mejor compren en una compraventa que tienen más respaldo. Una vez que lo eligen hay que revisar el Carfax, que es como el Dicom del auto. Esto hay que pagarlo, así que lo mejor es ir a una compra venta y pedirle al vendedor que lo saque (sale como 40 dólares cada consulta). La Isa me convenció que compráramos una Minivan. Así que empezamos a mirar. Encontamos una en un pueblo al este de Oakland que nos gustó. Nos pegamos el pique (como 45 minutos) y cuando llegamos nos recibió el típico gringo que recién salió del colegio y se puso a trabajar (era como sacado de la Venganza de los Nerds). Elegimos una Dodge Gran Caravan, pero el astuto vendedor me trató de ensartar con otra que según el estaba mejor. Pero cuando la revisé tenía más choques que Eliseo. Después a negociar no más. Ahí me cambiaron al gringo por un Paquistaní que decía que era el mejor auto del mundo y me quería cobrar más de lo que valía. Al final y después de varios tira y afloja, de llantos de Joaquín, juegos y gritos de la Dominga, accedió a un precio bien cercano al que ofrecimos. Yo creo que la técnica de que lloraran y gritaran los niños funcionó porque los anduvo cabreando. Pero ahí no termina el cuento. Lo mejor es sacar el auto de la compraventa con seguro, y como nosotros somos sudacas no más, costo más que la cresta. Finalmente y después de una hora y media (como 3 pataletas de la niña y 3 pañales del Joaco) nos fuimos con el auto. Moraleja de esto, busquen bien, veanlo por todos lados, siempre encuentrenle algo malo (los gringos se urgen más que la chucha y tratan de compensar altiro) y negocien el precio ya que siempre se puede lograr que lo bajen. Ah, se me olvidaba, el trámite de la patente, por lo menos en California lo hace el vendedor, y ojo que al precio publicado hay que sumarle la comisión y el impuesto. Ahora estoy leyendome el libro pa sacar la licencia de acá, ya que con la chilena solo se puede andar un mes.

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